Es sin duda un tópico, pero también una evidente realidad lo que se dice de que "el juego pone a cada uno en su sitio". Se había montado una especie de leyenda, para mí un poco artificial, de que Sergio era un jugador de Ryder. No es así y la edición de este año lo ha demostrado. Sergio había rendido bien en ocasiones anteriores, había derrochado un gran entusiasmo pero eso no le convierte en un jugador de Ryder. Como no ha sido tampoco hasta ahora un jugador de match-play.
En el futbol, son equipos "coperos" los que saben encontrar ese plus de garra y de mentalidad en los momentos decisivos, cuando se hace daño al adversario. Quizá no van a jugar bien diez partidos seguidos, pero en 90 minutos son temibles. Trasladando la metáfora al golf, Sergio es más jugador de "liga" que de "copa". Quien sigue un poco este blog lo sabe de sobra. No es un "noqueador", y eso le ha costado más de un "grande".
Es verdad que la Ryder tiene un formato mixto y, contando con una pareja adecuada, el talento de Sergio puede rendir mucho fruto. Pero hay también match-play y ahí el de Castellón no suele destacar. Así que ha caído un pequeño "mito" que era un poco falso.
Me esperaba más o menos que las cosas fueran así. Los americanos no podían perder la cara ante su gente tras el chasco de las últimas ediciones, en las que además jugaba Tiger. Ni Sergio ni Harrington son dos líderes natos, y los dos llegan exprimidos, tras una temporada que les ha hecho jugar al límite de sus posibilidades. Se acaba perdiendo la frescura para poner la bola donde hace falta, y pienso que la mala actuación de Sergio se explica de ese modo. Era patente que durante el último mes había ido perdiendo lucidez en su juego.
Del Coca-Cola me espero más bien poco. Creo que a Sergio le va a venir bien descansar y jugar con poca presión en los torneos de la silly season. El 2008 ya se ha cocinado y ha sido, en general, un buen año. Eso sí: todavía se puede coronar con alguna victoria en Europa que rescate del desastre de la Ryder. Si llega la recibiremos de mil amores.